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06/06/17

Nuevas recomendaciones en el consumo de jugos en niños y adolescentes

La American Academy of Pediatrics (AAP) ha emitido nuevas recomendaciones sobre el consumo adecuado de jugo de fruta para lactantes, preescolares, escolares y adolescentes, comenzando con una exhortación a evitar por completo el jugo de fruta en el primer año de edad.

 

El equipo "Los pediatras desempeñan un papel central en la salud y la nutrición infantil al proporcionar guía a los pacientes y sus padres", escriben el Dr. Melvin Heyman, de la Universidad de California, en San Francisco, Estados Unidos, y sus colaboradores. Agregando que: "La valoración integral de las recomendaciones para fomentar hábitos alimentarios adecuados, tales como el consumo de fruta entera, más que jugo de frutas, ayudarán a promover tasas saludables de aumento de peso apoyadas por los padres".

 

Las nuevas recomendaciones fueron publicadas en versión electrónica el 22 de mayo en Pediatrics.

 

El Dr. Heyman y sus colaboradores resaltan que a los lactantes se les debe alimentar solo con leche humana o fórmula láctea, cuando no es posible la lactancia natural, hasta los 6 meses de edad. "No hay ninguna indicación nutricional para dar jugo de fruta a los lactantes menores de 6 meses", afirman. En los lactantes mayores de 6 meses se ha de aconsejar a los padres que den al lactante jugo en una taza, no en un biberón, en caso de que se requiera el jugo de fruta por motivos médicos.

 

"Hay que alentar a los lactantes a consumir fruta entera triturada o en puré", continúan los autores. "Después de 1 año de edad, se puede utilizar el jugo de fruta como parte de una comida o un refrigerio". Al utilizarlo como parte de una dieta saludable para niños mayores de 1 año de edad, los padres deben adquirir únicamente jugo de fruta 100% fresco o reconstituido. Lo anterior debido a que las bebidas de fruta no son nutricionalmente equivalentes al jugo de fruta.

 

La cantidad de jugo que se consuma no debe exceder de 120 ml al día para preescolares de entre 1 y 3 años de edad, mientras que el rango para los escolares de entre 4 y 6 años es de 120 a 175 ml al día. Los escolares mayores y los adolescentes deben consumir un máximo de 236 ml de jugo.Asimismo, se ha de evitar dar a los preescolares jugo a la hora de acostarse, resaltan los autores, y no se les debe permitir consumir jugo durante todo el día en una taza entrenadora o en biberón.

 

A los preescolares y escolares también se les debe alentar para que consuman fruta entera, y los pediatras, a su vez, deben promover las recomendaciones que reducen el consumo de jugo de fruta en preescolares y escolares.

 

"Una ingesta elevada de jugo puede contribuir a diarrea, sobrenutrición o desnutrición y la aparición de caries dental", escriben los autores. "La dilución del jugo con agua no necesariamente disminuye los riesgos para la salud dental".

 

Al valorar a los pacientes pediátricos con signos clínicos de nutrición deficiente, los autores recomiendan a los pediatras que pregunten a los padres cuánto jugo de fruta consume su hijo, ya que puede ser una fuente de subnutrición o sobrenutrición infantil. Lo mismo debe hacerse para los pacientes que presentan diarrea crónica, flatulencia excesiva o dolor abdominal o meteorismo y los médicos han de asegurarse que los padres comprendan cuán perjudiciales pueden ser los jugos de fruta para la salud dental.

 

A los padres también se les ha de advertir no utilizar el jugo de fruta para tratar la diarrea o la deshidratación. "El consumo de productos de jugo no pasteurizados se ha de desalentar rotundamente en los lactantes, preescolares, escolares y adolescentes", escriben el Dr. Heyman y sus colaboradores. Advierten: "Se ha de evitar el jugo de toronja en todo niño que toma medicamento que sea metabolizado por las enzimas CYP3A4".

 

A los escolares y a los adolescentes también se les debe alentar a consumir fruta entera en vez de jugo de fruta a fin de que aumente la ingesta de fibra. Los padres también deben percatarse de que el agua y la leche semidescremada o descremada son más que adecuadas para satisfacer las necesidades de líquido.

 

"Los pediatras también pueden recomendar cambios en la normativa para el público, sobre todo en las escuelas, donde una mayor ingesta de frutas y verduras se ha relacionado con normativas que promueven opciones alimentarias más saludables", observan los autores.

 

Consulta el artículo original en la siguiente dirección:

http://espanol.medscape.com/verarticulo/5901539